Mira lo que sucede cuando tomas te de orégano….. Increible

Dentro de la variedad de plantas aromáticas que habitualmente utilizamos el orégano es una de las más conocidas.
Es originario de la zona mediterránea, tiene un aroma intenso que habitualmente utilizamos en la gastronomía

La medicina natural no podía dejar escapar al orégano como un componente más en la elaboración de remedios naturales y aprovechar de esta manera todos sus beneficios y propiedades.

Beneficios del té de orégano

 

Para la digestión: la infusión de orégano ayuda a regular los procesos digestivos, ya que estimula la función biliar. Debido a esto es muy útil para tratar casos de estreñimiento y digestiones lentas. Para aprovechar esta propiedad, lo ideal es que tomes este té luego de las comidas.

 

Para el insomnio: ingerir infusiones de orégano también resulta ser muy recomendado para solucionar trastornos del sueño, como insomnio o dificultades al dormir, ya que ayuda a relajar al cuerpo. Debido a las propiedades sedantes, resulta indicado para tratar casos de ansiedad y nerviosismo. Para estos casos, toma la infusión una hora antes de ir a dormir o en los momentos en que estés ansioso o tensionado.

 

Para la circulación: otros de los beneficios del consumo de infusiones de orégano es que favorece la circulación sanguínea, por lo tanto actúa como un anti inflamatorio. Además, previene la aparición de trombos y alivia los dolores de cabeza ocasionados por una mala irrigación sanguínea del cerebro. Puedes tomar la infusión de orégano en todos los casos que necesites aliviar dolores e inflamaciones en los que intervenga la circulación de la sangre.

 

Para la tos: el orégano posee propiedades expectorantes, por lo cual es muy útil para tratar casos de tos excesiva y los bronquios. En estos casos, lo ideal es tomarlo tibio o caliente, preferentemente por la mañana y antes de ir a dormir.

Para preparar las infusiones de orégano que te ayudarán a incorporar todos estos beneficios vas a necesitar:
Ingredientes:

– 1 cucharada de orégano seco o 3 cucharadas de orégano fresco
– 300 ml de agua

Hierve el agua y colócala dentro de una taza en donde ya tendrás preparado el orégano. Tapa la taza durante varios minutos, cuela y endulza con una cucharadita de miel.

Puedes tomar una taza tres veces a la semana para incorporar nutrientes y aprovechar su propiedades o una o dos tazas al día en caso de que presentes los síntomas antes mencionados.

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